LOS BOLCHEVIQUES DEL  LÍBANO. 1929 

 

En  la Revolución Rusa, se presentó una serie de acontecimientos que tuvieron lugar en la Rusia imperial y culminaron en 1917 con la proclamación de un Estado soviético, denominado desde 1922 Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Existieron dos revoluciones que triunfaron en 1917; la primera, que comenzó con la rebelión ocurrida entre el 8 y el 12 de marzo de 1917 en la que se  derrocó a la monarquía autocrática imperial; suele ser denominada Revolución de febrero y  la segunda, que se inició con una insurrección armada el 6 y 7 de noviembre que fue organizada por el parido bolchevique en contra del Gobierno Provisional instaurado tras la primera fase revolucionaria y operó una transformación en las relaciones económicas, políticas y sociales de la sociedad rusa; se denomina Revolución Bolchevique o Revolución de Octubre.


Este es el más claro antecedente  histórico para nuestro municipio, ya que  El Líbano ha sido un pueblo con mucho fervor izquierdista. En 1929 en actividad promovida por artesanos de la localidad se realizó lo que se denominó la primera insurgencia armada de América Latina con un ejército campesino. Esa revuelta estuvo liderada por el señor Pedro Narváez y se denominó "Movimiento Bolcheviques del Líbano" en homenaje a la revolución rusa de 1917.

 

No sorprende que este aislado reducto montañoso del Tolima fuera receptivo a las ideas marxistas de principios del siglo XX. Fue así como en 1929, cuando Cuba no era socialista y Fidel Castro acababa de nacer no había cumplido aún los tres años, Líbano fue escenario del primer levantamiento armado de la izquierda revolucionaria en América.

 

El episodio de 'los bolcheviques' del Líbano no fue un acto aislado de un conjunto de comunistas, sino parte de un alzamiento nacional que pretendía la toma del poder a través de una serie simultánea de atentados y golpes estratégicos en muchos lugares. El plan nacional fue   abandonó pocos días antes, ante las pocas posibilidades de éxito. Pero curiosamente en el Líbano no se enteraron.

 

Fueron unos 300 los campesinos, carpinteros y artesanos, armados unos con fusiles viejos y otros con escopetas de fisto, los que acompañaron al zapatero Pedro Narváez  y a los otros líderes locales del recién creado Partido Socialista Revolucionario. Se lanzaron así al ataque en la madrugada del 29 de julio de 1929, al tiempo que una serie de bombas artesanales causaban más pánico que daño entre la población libanense.

 

El pasado histórico de la insurrección se observa con claridad en países latinoamericanos como Nicaragua con Cesar Augusto Sandino, en Brasil con Luis Carlos Prestes pero realmente y antes que  ellos aparecieran en el escenario político en Colombia y más exactamente en el Líbano, los campesinos se preparaban para la toma del poder por la vía armada.

 

En el año 1920, el Líbano tiene unas características especiales y bien diferentes con relación a otros municipios cercanos, es sobre habitado de extranjeros de varias nacionalidades que forman sus compañías alrededor del café y esta condición hace que dichos campesinos se sientan identificados con los trabajadores petroleros y los de la zona bananera, despertándose en ellos sentimientos y pensamientos nacionalistas y a la vez revolucionarios, hechos estos que juegan un papel importante en la luchas que se registraron en el año 1929. Es necesario aclarar que el inconformismo del campesino libanense no era en contra de los extranjeros  sino contra los administradores de las compañías  que explotaban a sus propios conciudadanos.

 

Este inconformismo unido al llamado “problema de los brazos”, el hecho que los propietarios cafeteros hayan desplazado la mano de obra natural del Líbano y la reemplacen por agricultores de Boyacá, el cambio que se viene luego de una relativa prosperidad cafetera a una recesión capitalista mundial, la marcada relación de inequidad de las clases sociales existentes, la influencia de un nuevo partido; el Partido Socialista Revolucionario, la influencia del pensamiento marxista, la visita de María Cano con su mensaje de liberación proletariada, el vigoroso actuar de  Pedro Narváez, la existencia de la Federación Obrera del Sur nacida en el Líbano cuyo presidente era el carpintero Bernardo Villalobos, el pensamiento del Director del periódico Nuevo Ambiente, el señor Julio Ocampo Vásquez, procesado en 1928 y natural de Medellín, la Revolución de Octubre, son entre otras la razones que llevaron a los campesinos del Líbano a organizarse.

 

Los campesinos de la época reclamaban entre otros aspectos por la ampliación en la participación política y la eficacia de los mecanismos electorales, hechos estos que según su pensamiento los llevaría a una justa incorporación al sistema político, también luchaban por su inconformismo en la distribución de la tierra buscaban la expropiación y redistribución de la tierra.

 

Aunque su propósito era ambicioso, en el mes de julio de 1929,  realmente se trató de unos levantamientos locales ya que su consigna “Tenemos hambre, viva la revolución social”; paradigma ruso leninista, fue neutralizado por tropas  enviadas al Líbano desde varios departamentos cercanos

 

Tanto Narváez como Villalobos, fueron capturados posteriormente no se sabe con certeza si en Cali o en Pereira. En la prisión, Narváez trabajo como zapatero, junto con sus compañeros de oficio. Otro de los líderes, el sastre Jesús Talero, murió por suicidio antes de salir del cautiverio. Más tarde regreso Narváez clandestinamente al Líbano el 19 de marzo de 1931 para llevar el  mensaje de la liberación proletaria y  al parecer se estableció en un sitio denominado Quirimal, cerca de Cali, en donde murió pobremente, ejerciendo su profesión de zapatero.

 

 

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